Un día cualquiera
El pasado viernes, alumnos y profesores no tuvimos Cole. Sto Tomás de Aquino tuvo la culpa. Y por eso, me levanté prontito para coger el tren camino de Madrid e irme con mis padres al Centro.
Una vez allí, desayunamos los tres en “La Mallorquina”; para mi gusto, ésta es la cafetería con más solera de Madrid. Mantiene el mobiliario y la estructura original de los años 40 – 50 y desayunar en el salón de arriba es una delicia. Por cierto ¡os recomiendo pedir cualquier dulce que lleve nata y las napolitanas de crema!
Después del desayuno, nos fuimos a la Plaza Mayor para comprar un ticket y asistir a una visita guiada organizada por el Ayto de Madrid por la Gran Vía. El recorrido duró una hora y media y en él nos contaron la historia, curiosidades y anécdotas de una de las calles más famosas de Madrid. ¡Me encantó la mini excursión!
En otras ocasiones he asistido a otras visitas guiadas de diverso contenido por Madrid y de verdad que os os las recomiendo porque son muy interesantes. La próxima que quiero hacer es “El cine en Madrid”. Suena bien, ¿verdad?
Después, una vez se hubo añadido mi hermano al mini grupo, disfrutamos de una tranquila y agradable comida en el Salon del Círculo de Bellas Artes. Tienen un menú bastante asequible (11,50€) y la comida estaba muy rica.
Tras la comida paseamos e hicimos alguna compra.
Un día sencillo. Pero un día especial. Un buen día.
