Reflexión: un ejemplo

Publicado el 14. Feb, 2010 por María Gurpegui en Reflexiones, Trabajo

“Si un doctor, abogado o dentista, tuviera a treinta personas o más a la vez en su oficina, todas con diferentes necesidades, y el doctor, abogado o dentista tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del profesor dentro del aula”.

5 Responses to “Reflexión: un ejemplo”

  1. marcos 15 February 2010 at 16:33 #

    Yo es que no se como no perdéis la paciencia.. y encima sin ser tus niños¡¡¡ desde luego los médico te digo yo que no lo hacen…

  2. sol 15 February 2010 at 18:21 #

    Por mucho que se diga “ya me imagino”, es que no tenéis ni idea de lo que es…cada uno de una manera y como vulgarmente se dice “de su padre y de su madre”, que por cierto, no hay que perderlos de vista, pues algunos son peores que sus hijos y luego vemos como cada vez se pasan los niños más horas en los colegios (8- 10 horas), más tiempo solos con las maquinitas, los ordenadores, la tele etc.suplantando la compañía de los padres que no ejercen como tales,y cuando el niño/a tiene problemas en el cole la profesora le tiene manía y es la culpable de que no se “adapte”…¡Qué desastre!

  3. iPhifon 16 February 2010 at 08:52 #

    Sol, tienes razón, es una pena como está la educación (de los padres) en estos tiempos…

  4. Sandra 17 February 2010 at 16:20 #

    No me lo imagino ni quiero, yo es que paciencia con los crios no tengo ninguna, y en situaciones de escandalera me bloqueo. Soy muy delicá hija :S

    Besos.

  5. marcos 22 February 2010 at 19:32 #

    Phifon, me ha gustado mucho tu comentario, muy acertado¡¡

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