El poder de la música.
Hace tiempo que quiero compartir con vosotros este pequeño descubrimiento que me hizo mi hermano.
Igual alguno ya conocéis este coro de niños llamado “PS22″, un grupo de chavales de entre diez y doce años de la Public School 22 de Graniteville (Staten Island) en Nueva York.
Estos niños, junto a su profesor, y lejos de cantar el típico cancionero de coro, entona aquellas canciones conocidas que más les gustan. Ahí ha radicado su éxito. Tanto, que a través de su blog y de YouTube, se han dado a conocer e incluso actuarán en la próxima gala de los Oscars el 27 de febrero. ¡Y ellos encantados, claro!
Además de sus voces, es la alegría y la pasión con la que cantan, por no hablar de la ternura que despiertan, lo que pone la carne de gallina a cualquiera.
Es el poder de la música…
Os dejo con una de sus versiones más laureadas, y además, mi favorita, “Viva la vida” de Coldplay.
Este post se lo dedico a mi amiga María Álvaro, la mejor profe de música del mundo, que actualmente desarrolla su labor en Utah y tiene, además, su propio coro de niños.

Llegan dentro, tocan la fibra sensible.
que grande es la música cuando no es solo música…
Viva la vida!!
Mil gracias Maria. He montado un corillo en el cole y a veces no le veia mucho sentido. Ahora lo tengo claro, no vamos a sonar asi, pero se puede hacer con muchas ganas.
Muas
Elio: desde luego que tocan la fibra sensible, a mí me ha encantado.
Marcos: ¡viva!
María: Me acordé de ti al escribir el post, así que te lo dedico.
Mil gracias por la dedicatoria… Jo, se me saltan las lagrimas!! Te dedicare nuestro primer concierto, te lo mereces todo.
Muasssssssssss
La verdad es que la pasión que ponen algunos es impresionante y conmovedora.